Federico Hernández, director ejecutivo de la Cámara de Comercio e Industria de El Salvador (CAMARASAL), manifestó que el sector empresarial está preocupado por la falta de claridad de parte del gobierno sobre su propuesta de reforma al sistema de pensiones, la cual será enviada a la Asamblea Legislativa dentro de dos semanas, según declaraciones del secretario técnico de la Presidencia, Roberto Lorenzana.

 

Debido a esa desinformación y a las especulaciones que se han generado sobre el tema es que como Cámara desarrollamos la conferencia Análisis de reforma al sistema de pensiones y propuesta de ASAFONDOS para mejorar el retiro de los ahorrantes, “para informar a la gente sobre el funcionamiento del sistema actual, sus ventajas y que sepan qué esperar dependiendo de lo que el gobierno decida hacer”, explicó.

Agregó que la actitud del gobierno de no explicar en detalle en qué consiste su propuesta envía un mal mensaje y que no ha habido oportunidad de discutir y presentar detalles técnicos por parte de los sectores involucrados para “alcanzar un consenso antes de que (reforma pensiones) llegue a la Asamblea, de que se contamine políticamente”.

“Hay una forma sencilla para evitar la especulación, y es el diálogo. No veo el liderazgo del presidente para convocar a los sectores involucrados a dialogar  y presentar su aporte técnico para alcanzar un consenso que dé como resultado la mejor propuesta de reforma de pensiones”, explicó.  

Sobre los recientes comentarios agresivos del presidente de la República, Salvador Sánchez Cerén, hacia el sector privado por las críticas al cambio que pretende introducir al sistema previsional,  Hernández dijo que le llama la atención que el gobierno hable de desinformación y de que han realizado consultas sobre el tema.

Aseguró que el Estado no se ha acercado a la Cámara ni a otras gremiales o asociaciones de trabajadores. “No sabemos a quién le han consultado. Van a presentar la reforma y sin una consulta previa”, dijo.

Mario Magaña, director de asuntos económicos de CAMARASAL, manifestó que el gobierno “habla de dar una pensión mínima. La pregunta es cómo se va a pagar. Hay que buscar una reforma integral al sistema previsional. Lo que están haciendo es tirando para adelante el problema, incluso pueden estar agravándolo”.

Sobre la pensión mínima, considera que es algo que se puede discutir, pero no imponer. “Si el costo de pensiones anda ahora en alrededor de 500 millones de dólares al año y se estima que en cinco años llegará a 1,000 millones de dólares al año, sin contar la pensión mínima, ¿de dónde se financiará esto? De este punto el gobierno no comenta nada”, agregó Magaña.

Como CAMARASAL nuestro mensaje es “evitemos la imposición, dialoguemos”, sentenció Federico Hernández.

SAP no está a punto de colapsar

Para el director ejecutivo de CAMARASAL, el sistema de ahorro de pensiones no está a punto de colapsar, “funciona bastante bien”.

“En los últimos años las AFP han generado una rentabilidad de 2,500 millones de dólares. Debido a que el gobierno obligó a usar esos fondos en papeles de Estado, se han dejado de percibir 1,500 millones de dólares”, explicó.

René Novellino, director de la Asociación Salvadoreña de Administradoras de Fondos de Pensiones (Asafondos), agregó que el sistema de ahorro de pensiones ha mostrado solidez y cumplimento en el pago de sus obligaciones, al punto que “las pensiones del ISSS e INPEP  han sido financiadas desde 2006 por los ahorros de los cotizantes a las AFP”, dijo.

“Las AFP han lanzado una propuesta en tema de cobertura, en cómo hacer que las pensiones sean suficientes, sostenibles y universales. Queremos discutir, pero técnicamente. No se puede hacer lo que está haciendo el gobierno en este momento: aparentemente imponer una reforma de pensiones”, dijo Hernández.

 “Lo que hagamos o dejemos de hacer hoy tendrá un impacto 10, 15, 20 años después. Si no se toman políticas públicas para mejorar la rentabilidad de pensiones, a futuro podrían ser entre 30-40% del último salario”, explicó el representante de Asafondos.

El gobierno propone un sistema previsional mixto en el que los asalariados que ganen más de 2 salarios mínimos cotizarían al sector público y privado.

Actualmente en El Salvador los trabajadores cotizan el 13 % de sus ingresos y acceden a pensión de vejez a los 60 años los hombres y a los 55 las mujeres que registren como mínimo 25 años de cotizaciones, continuas o discontinuas.