Conocer la naturaleza del contrato de outsourcing, sus diferentes formas de utilización y los criterios judiciales aplicables a esta modalidad fue el objetivo del taller que se llevó a cabo en el auditorio de la Cámara de Comercio en Industrial de El Salvador (CAMARASAL), el miércoles 22 de junio.

Los encargados en desarrollar el evento forman parte de la firma Regional BDS ASESORES, especialistas en derecho laboral y con amplia experiencia en asesoría a diferentes empresas nacionales e internacionales.

Jaime Alfredo Solís y Manuel Wilfredo Rosa fueron los expositores de la temática sobre el buen uso de las contrataciones de outsourcing, modalidad que se ha hecho cada vez más atractiva para los empresarios que contratan a otra entidad con la finalidad de encomendarle funciones que originalmente le pertenecían.

La tercerización, o también conocida como subcontratación, es una técnica innovadora de administración que consiste en la transferencia de diversos procesos complementarios que no forman parte del negocio. Asimismo, fomenta la apertura de nuevas empresas con oportunidades de oferta de mano de obra, restringiendo de cierto modo el impacto social.

Los expositores recomendaron que las contrataciones se hagan de una empresa a otra y no de empresa a personas naturales. Esto se debe a que en El Salvador no se ha desarrollado jurisprudencia que defina la responsabilidad de la empresa contratante con la actuación de terceros, como sucede en otras legislaciones.

Los tres principios laborales aplicables al contrato de outsourcing propuestos por BDS Asesores son:
-    Principio protector
-    Irrenunciabilidad
-    Primacía de la realidades

Por otra parte, se han definido dos tipos de contrataciones outsourcing:
-    Off shoring (deslocalización): contratación de un tercero radicado en países diferentes al contratante, que ofrecen costos menores a causa de la legislación laboral. Ejemplos: maquilas y call centers.
-    In house: se produce en las instalaciones del contratante del servicio.