Las Noches de Compras Navideñas es un evento que se celebra desde 1967 con el objetivo de brindar a los consumidores la oportunidad de realizar sus compras de Navidad en un ambiente de seguridad y con horarios de atención ampliados, en algunas ocasiones hasta la medianoche. La actividad también es considerada como una oportunidad para las empresas e instituciones de agradecer a sus clientes, amigos y especialmente al público consumidor, la preferencia y elección de su marca, productos y servicios a través de eventos de proyección social y promociones especiales.

“Nuestro objetivo es brindar a las familias salvadoreñas un momento de alegría y sano esparcimiento, al mismo tiempo que contribuimos como gremial a incrementar la actividad económica y desarrollo del comercio en el país”, dijo el presidente de la Cámara, Ing. Jorge Daboub al anunciar el inicio de la temporada navideña para todo el comercio.

Los actos de inauguración de las Noches de Compras Navideñas tendrán lugar a partir de las 3:00 p.m. en la Plaza Las Américas (El Salvador del Mundo) con espectáculos de grupos juveniles de baile moderno, villancicos navideños, un concierto de música navideña a cargo de la Banda Sinfónica de la Fuerza Armada, la presentación de la Orquesta Metropolitana y un desfile de modas alusivo a la temporada presentado por Color Telas. Como punto especial se contará con la intervención de la soprano Yanira Yazbek.

El broche de oro de los actos de inauguración será un vistoso espectáculo de luces chinas, cortesía de Industrias Bengala, que iluminarán el cielo capitalino con alegres colores que representan el optimismo y la felicidad propia de esta época del año.

Este año el evento de inauguración de las Noches de Compras Navideñas 2010 contará con el apoyo de la PNC, el VMT, la Alcaldía Municipal de San Salvador, el Cuerpo de Agentes Metropolitanos, Protección Civil, el Cuerpo de Bomberos Nacionales y la Fuerza Armada de El Salvador. También se cuenta con el patrocinio de las empresas, Cristal, Radio La Mejor FM y radio YXY, Colortelas, Almacenes Simán, Industrias Bengala, la Despensa de Don Juan, Carnaval, Grupo Bimbo, CAESS, La Chalupa Circus Store, Diana, Río Soto, Súper Selectos, Confitería Americana, Pablo Salvador Anliker, Red, El Diario de Hoy y La Prensa Gráfica.

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Sin embargo, de forma responsable, la gremial también se ve obligada a señalar, nuevamente, que ante las limitaciones de recursos que atraviesa el gobierno, la difícil situación económica y las grandes deficiencias que presenta el aparato gubernamental, la medida podría resultar inconveniente en el mediano plazo, pues le restaría al Estado cerca de $50 millones anuales que podrían emplearse en el combate contra la delincuencia, mejorar la salud, reducir la pobreza o contener los elevados niveles de endeudamiento público.

Esta medida incrementará a los salvadoreños el costo de mantener, con sus impuestos, una burocracia más pesada y menos eficiente.

Adicionalmente, es importante reflexionar que el incremento de salarios a los empleados públicos y el aumento de la burocracia estatal jamás se han traducido en mejores servicios de educación, salud y seguridad para los salvadoreños, y que en todo caso, habría que demandar del gobierno garantías de mejoras sustanciales en los servicios que provee a la población.

La realidad ha demostrado que decisiones como la tomada por el Ejecutivo terminan representando una mayor carga fiscal para los salvadoreños, con los consecuentes impactos negativos en el empleo, la inversión y el costo de la vida. En una época en que la criminalidad se ha convertido en el problema más agobiante para la ciudadanía, ¿será ésta la manera más responsable de actuar?

Por otra parte, una medida económica como la anunciada, y que afecta al país entero, debió haberse discutido al interior del Consejo Económico y Social (CES), instancia creada por el mismo gobierno para, supuestamente, tratar los temas fiscales, entre otros.

Finalmente, la Cámara justifica el aumento de la pensión mínima para los jubilados del sector público que forma parte de la medida anunciada por el gobierno, pero reitera su advertencia en el sentido que un incremento salarial generalizado para los empleados públicos, en los momentos que vive el país, derivará en un sobrecosto fiscal inoportuno, afectando las finanzas públicas y retrasando la recuperación de la economía nacional.

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1. Que considera muy acertada la decisión de los diputados de la Asamblea Legislativa que votaron por derogar los incisos del artículo 91 del Código Tributario que obligaban a presentar una declaración anual de su patrimonio a los contribuyentes, disposición incluida en la última reforma tributaria, que entrara en vigencia en enero de este año y que sigue siendo ampliamente cuestionada por sus pobres resultados.

2. Que, como se había señalado anteriormente, la exigencia de una declaración patrimonial pone en peligro la seguridad personal de muchos salvadoreños, dado el auge de delitos como el secuestro y la extorsión, cuyo enérgico combate sigue siendo una deuda del actual gobierno.

3. Que al tener en sus manos la decisión de sancionar el mencionado decreto, el Presidente de la República tiene una gran oportunidad para comenzar a generar el clima de confianza que el sector productivo ha venido señalando, y que él mismo ha venido pidiendo, para impulsar la inversión privada y la creación de empleos, por lo que nuestra gremial confía en que la decisión legislativa gozará del visto bueno presidencial.

4. Que lamenta la actitud del Ministro de Hacienda, Carlos Cáceres, brindando inaceptables declaraciones contra los que se oponen a medidas tendientes a fiscalizar la vida privada de los salvadoreños, acusándolos de ser cómplices de los evasores y elusores, cuando lo que se ha advertido es que la medida, lejos de hacer más eficiente la recaudación y la administración de los impuestos, vendrá a castigar todavía más a los contribuyentes y a empeorar la ya difícil situación de inseguridad que vive la población.

Por lo tanto:

Solicitamos respetuosamente al señor Presidente de la República, Mauricio Funes, sancionar el Decreto Legislativo que elimina la inconveniente figura de la Declaración Patrimonial, enviando un mensaje de tranquilidad a la población y a los sectores productivos.

San Salvador, 27 de octubre de 2010.

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•Seguridad Regional:

Una vez más, nos vemos en la obligación de exigir a los gobiernos del istmo la aplicación inmediata de medidas que frenen los altos índices de criminalidad y narcotráfico que enfrenta la región, afectando la vida, el patrimonio y el desarrollo económico de nuestros países. El sector productivo regional reclama políticas de seguridad efectivas, así como el establecimiento de sistemas de coordinación que conviertan este tema en un asunto de prioridad regional. También señalamos la grave responsabilidad que, en el tema de las drogas, tienen los países con altos índices de consumo.

•Reformas fiscales:

Instamos a los gobiernos de la región a evitar la adopción de políticas fiscales que en la práctica resulten confiscatorias para los sectores productivos, desincentivando la inversión, afectando el empleo y con ello el desarrollo económico de la región.

•Alianzas público-privadas:

Consideramos necesaria la implementación de las alianzas público-privadas que, en las actuales circunstancias, se vuelven alternativas viables para la prestación de servicios en todas las áreas del desarrollo.

•Seguridad jurídica:

Exhortamos a los gobiernos a mantener el orden jurídico constitucional garantizando el Estado de Derecho de cada uno de los países de la región, así como el respeto a la independencia y separación de poderes. Como Federación podemos advertir las consecuencias que tendría en nuestros países la adopción de recomendaciones sobre productos de tabaco en la conferencia de la Organización Mundial de la Salud (OMS) a celebrarse en Uruguay el mes próximo.

•Felicitación a El Salvador:

Finalmente, como Federación nos congratulamos por el 95 aniversario de la Cámara de Comercio e Industria de El Salvador, con cuya semana de celebración ha coincidido felizmente esta reunión. Felicitamos a nuestros colegas salvadoreños por su incansable defensa de los principios de libre empresa, propiedad privada e integración centroamericana, y abrazando los valores que en estos días han renovado.

San Salvador 22 de octubre de 2010.

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Una noche como esta, hace 95 años, mientras los países del Viejo Continente estaban siendo sacudidos por los bombardeos de la Primera Guerra Mundial, en nuestro país, un grupo de empresarios sostenía una importante reunión.

El encuentro era dirigido por el señor Calixto Mejía, y otros treinta participantes entre los que se encontraban Herbert de Sola, Samuel Quiroz, José Dutriz, Ernesto Liebes, Ricardo Sagrera, y don José María Peralta Lagos: todos ellos preocupados por los efectos negativos que la conflagración mundial estaba causando a la economía salvadoreña.

Como buenos salvadoreños no podían quedarse impávidos ante lo que parecía la quiebra inminente de la economía nacional. Había que hacer algo, y había que hacerlo pronto. La solución, además de efectiva, debía ser permanente.

Esa misma noche, decidieron que la manera más idónea para salvar la amenazada economía del país era dando vida a una institución que, además de unificar a los sectores productivos, acometiera la tarea de fortalecer la vida económica del país a través del fomento de la libre empresa y la defensa de la democracia.

Fue así como, en 1915, cuando las calles de San Salvador aún no habían sido pavimentadas, que aquel grupo de visionarios creó la gremial que fue bautizada con el nombre de Cámara de Comercio e industria de El Salvador.

Gracias a la creación de esta Cámara, las primeras empresas privadas del país se desarrollaron, el comercio floreció, y como consecuencia El Salvador logró superar los efectos de la depresión económica causada por la crisis mundial.

Desde entonces, la historia del país quedaría ligada a lo que hoy en día se ha convertido en la gremial empresarial más influyente, más grande, más representativa y más antigua de El Salvador.

Fue esta Cámara la que contribuyó a la formulación del primer código laboral moderno, participó en la creación del primer Código de Comercio salvadoreño, y facilitó el desarrollo de la industria y de los servicios.

Nuestra Cámara ha sido la principal impulsora en el país del proceso de integración económica centroamericana, así como de la modernización del Estado, la observancia de la ética en los negocios y del cumplimiento de las leyes en todos los ámbitos de la vida nacional.

A más de esto, hemos desarrollado más de cien servicios de apoyo a las empresas salvadoreñas, hemos contribuido a la capacitación del recurso humano del país y hemos impulsado importantes campañas cívicas y de ayuda a los sectores más necesitados de la población.

Adicionalmente, se ha desarrollado programas y servicios a favor de los micro y pequeños empresarios, hemos motivado a los jóvenes emprendedores a convertirse en creadores de oportunidades y también hemos respaldado el desarrollo del liderazgo empresarial femenino.

Como nota distintiva de su quehacer gremial, la Cámara de Comercio e Industria de El Salvador también se ha dedicado a defender las libertades individuales y la democracia, como condiciones necesarias para el logro del progreso económico y social que todos deseamos.

En la década de los ochentas, nuestra gremial antagonizó contra el gobierno que en esa época nacionalizó los sectores clave de la economía y, simultáneamente, se opuso a los enemigos de la libertad que intentaban hacerse del poder por medio del odio y la violencia. Irónicamente, estos son los mismos que hoy, convertidos en políticos y gozando de la libertad que les otorga el sistema que antes trataron de eliminar, demandan hoy, de los empresarios, un mayor compromiso con el país.

Y cuando ha sido necesario, también hemos elevado nuestra voz para señalar las medidas equivocadas y los procederes erráticos de gobiernos que, aunque comulgan con los principios de defendemos, por razones eminentemente políticas han cedido a la tentación de soslayar el bien común.

Esta constante defensa de los principios que nos sustentan, ha provocado que los sectores antagónicos con la libertad arremetan contra esta gremial o contra sus socios, hasta el extremo de atentados dinamiteros y hasta tomas o destrucción de centros de producción sucedidos principalmente en la década perdida de nuestro país.

Sin embargo, esta institución nunca ha claudicado en su misión de defender el sistema de libertades, ni se ha debilitado ante los ataques ni ante las presiones políticas que le sobrevinieron, al contrario, se ha fortalecido cada vez más y su fortaleza ha sostenido al país en los momentos más apremiantes de su historia reciente.

Estimados amigos:

A nosotros nos ha tocado vivir un nuevo momento histórico, tan desafiante como el que enfrentaron nuestros fundadores hace casi un siglo.

Existe en nuestro país, y en varios países de América Latina, la tendencia a retroceder en los avances de la democracia y de la libertad económica y personal que con tanto sacrificio han logrado nuestros pueblos.

Ante esta tendencia, y para demostrar lo fatuo de este proceder anacrónico, vale la pena que volvamos, por un momento, la mirada al pasado reciente del mundo.

Los ejemplos de naciones que, tristemente, cayeron bajo el yugo de gobiernos despóticos o fueron engañadas por gobernantes populistas que ofrecían falsos paraísos terrenales son lecciones de las que debemos aprender. Casos emblemáticos lo constituyeron las naciones del Noreste Asiático y del Este de Europa que, a principios del siglo pasado, establecieron sistemas económicos antagónicos con el libre mercado y adoptaron formas de gobiernos contrarias a la democracia.

En su afán por mantener a sus ciudadanos sometidos a sus equivocadas ideologías, muchos de estos gobiernos levantaron muros de odio que literalmente dividieron naciones y establecieron alambradas para evitar que sus ciudadanos escaparan de la pobreza y de la opresión.

Pero todos los sistemas económicos y las formas de gobierno fundamentadas en premisas falsas tienden a caer por su propio peso; porque cuando la libertad se pierde, poco queda de humano en el hombre.

Pero, lamentablemente, dicen que el hombre es el único animal que tropieza dos veces y con la misma piedra.

Hoy, y a pesar de que la historia está llena de ejemplos del fracaso de los sistemas económicos dirigidos, nacionalizados, mixtos o centralizados, los mismos viejos vendedores de sueños quieren someter a nuestro país a los mismos experimentos económicos malogrados.

Quieren vendernos el mismo producto defectuoso, pero envuelto en una nueva viñeta: el hasta ahora indefinido Socialismo del Siglo XXI, intención que revela una preocupante ceguera histórica.

Como muy bien dijo la escritora española Emilia Pardo Bazán: es absurdo que un pueblo cifre sus esperanzas de redención y ventura en formas de gobierno que desconoce, y yo diría que sería más absurdo que un pueblo cifre sus esperanzas de progreso en formas de gobierno que han resultado ineficaces.

Por ello, en este nuevo contexto histórico, nuestra responsabilidad como empresarios va más allá que simplemente hacer negocios y generar empleos; nuestra responsabilidad trasciende a la defensa de los principios que garanticen el desarrollo del país a largo plazo, en justicia, en libertad, en paz y en democracia.

Y principalmente, debemos mantenernos alertas para evitar caer en el engaño de embargar el futuro del país por lo que aparenta ser conveniente en el presente.

Debemos vivir consagrados a la idea de que una nación sin principios, es una nación sin rumbo, y una nación sin rumbo no tiene futuro.

Tal y como lo advierte el gran Montesquieu, cuando afirma que “La descomposición de todo Estado comienza por la decadencia de los principios sobre los cuales fue fundado”.

No olvidemos que a la larga, si el país fracasa, fracasaremos todos.

Además, como actores importantes en la vida nacional, los empresarios tenemos la obligación y el derecho de exigirles a los políticos y a los que están en el gobierno que no sigan dividiendo a la sociedad salvadoreña, que cesen sus ataques contra el sector privado, y que, con sus acciones, establezcan un clima de confianza que aliente la inversión productiva y la creación de empleos permanentes

Por esa razón la Cámara de Comercio e Industria ha venido trabajando por construir un país en el que todos los salvadoreños podamos vivir en democracia y libertad; y en donde todos tengan las oportunidades de progresar y de gozar del fruto de su esfuerzo, siendo tratados con igualdad ante la ley.

Como Cámara trabajamos por construir un país en donde se practique la solidaridad con el menos favorecido, pero que dicha solidaridad esté basada en sistemas tributarios transparentes, sostenibles y justos para todos.

Aspiramos un país en donde los ciudadanos tengamos libre derecho a pedirle al gobierno cuentas de la forma en que administra los fondos públicos, y en donde el Estado tenga la capacidad de proveer, eficientemente, los servicios básicos que la población necesita.

Hoy que celebramos nuestros 95 años de trayectoria institucional, revalidamos nuestro compromiso con esos ideales que inspiraron a nuestros fundadores y presentaremos a la nación una proclama de principios y valores, que consideramos que sintetizan los deseos de los buenos salvadoreños que deseamos un mejor país.

No quisiera terminar mis palabras sin reconocer públicamente a los ex presidentes y a los ex directores que en los distintos periodos de nuestra vida institucional mantuvieron el rumbo de nuestra organización.

Este agradecimiento es extensivo a los miembros de la actual Junta Directiva, al voluntariado representado en nuestros nueve comités asesores y al personal profesional y administrativo de la Cámara, pues gracias a este gran equipo de trabajo, la Cámara ha llegado a ser una de las instituciones privadas más importantes en la vida del país.

Me he guardado el final para hacer una mención muy especial al principal componente de esta institución, se trata de nuestros socios, que son nuestra principal razón de ser y por quienes nos esforzamos cada día en apoyarlos y en representarlos dignamente.

Para concluir, quisiera citar una frase del célebre novelista ruso León Tolstoi, quien dijo: Es más fácil escribir diez volúmenes de principios filosóficos que poner en práctica uno solo de ellos.

Vivamos de acuerdo con lo que decimos creer, y defendamos los principios en los que se fundamenta nuestra nación, porque solo así labraremos un mejor futuro para El Salvador.

Muchas gracias y que Dios bendiga a nuestro país.

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